Frente a las tensiones normativas, el encuentro cannábico más importante de Latinoamérica reunió a cientos de marcas, científicos y clubes de cultivo en Buenos Aires.
El predio ferial de La Rural de Palermo albergó la esperada edición de Expo Cannabis 2026 entre el viernes 23 y el domingo 25 de octubre, consolidando al evento como el nodo industrial, científico y social más relevante de la región alrededor de la planta. Durante tres jornadas intensas, más de 300 marcas nacionales e internacionales, empresas de insumos de cultivo, desarrolladores de biotecnología, firmas de cosmética y laboratorios medicinales exhibieron los últimos avances en tecnología de iluminación LED, sustratos y extracciones. La masiva concurrencia confirmó que la demanda social por fitofármacos y el dinamismo del sector productivo no se detienen, aun en un contexto macroeconómico exigente y atravesado por reconfiguraciones en la administración pública.
En esta oportunidad, el evento se estructuró en dos grandes universos complementarios: un espacio volcado de lleno a los negocios B2B —donde emprendedores, inversores y criadores profesionales cerraron acuerdos de transferencia genética e importación de insumos— y una propuesta abierta a la comunidad general que integró más de 130 talleres prácticos y conferencias magistrales. La salud volvió a ser uno de los ejes vertebrales de la exposición; más de un centenar de profesionales médicos, veterinarios y abogados atendieron de forma gratuita las consultas del público asistente, orientando sobre tratamientos fitoterapéuticos, la legalidad del transporte de aceites y la tramitación de permisos en el registro de cultivadores.
La resistencia comunitaria y el mapa de los clubes de cultivo
Una de las incorporaciones más celebradas de la edición 2026 fue el sector exclusivo dedicado a los clubes cannábicos y asociaciones civiles sin fines de lucro. En un espacio diseñado para el intercambio directo y presencial, las organizaciones legalmente constituidas pudieron mostrar sus metodologías de trabajo, los controles de calidad en sus cultivos solidarios y recibir a personas usuarias autorizadas. Este espacio funcionó como una respuesta colectiva e institucionalizada frente a la incertidumbre regulatoria y los recientes reordenamientos estatales, revalorizando el rol pionero que la red asociativa argentina ha desempeñado en el acceso a la salud y en la democratización del conocimiento científico.
El aspecto académico tuvo su punto álgido con una nueva entrega del Concurso de Pósters Científicos sobre Cannabis, donde investigadores de organismos nacionales y de diversas universidades presentaron hallazgos de vanguardia en neurobiología, tratamiento del dolor y caracterización genética de variedades locales. Además, la feria diversificó sus contenidos integrando un área dedicada al estudio y muestra viva de hongos medicinales, junto con talleres de exploración sensorial, un espacio lúdico enfocado en la enseñanza de neurodiversidad y autismo, y una propuesta gastronómica temática que colmó los patios al aire libre de La Rural.
La urgencia de agilizar procesos en la cadena productiva
Pese al éxito de convocatoria y al entusiasmo manifiesto de expositores y visitantes, las discusiones de los paneles sectoriales no esquivaron la realidad del sector. Representantes de la cadena de valor enfatizaron la imperiosa necesidad de dar certidumbre a la industria agroindustrial y farmacéutica. Entre las principales reclamos formulados por empresarios y activistas se destacaron la necesidad de destrabar licencias productivas por parte de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME), agilizar los trámites de registro de nuevas genéticas ante el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y garantizar la fluidez en las renovaciones del programa REPROCANN.
La Expo Cannabis 2026 demostró que, más allá de los vaivenes políticos y los dilemas burocráticos, la comunidad cannábica argentina mantiene una capacidad organizativa robusta. El evento en Palermo ratificó que el cannabis no solo representa un fenómeno cultural y social irreversible, sino también una oportunidad económica real, sustentada en la biotecnología local, el conocimiento técnico acumulado y el compromiso indeclinable por la salud pública.
De la redacción de AFEN


























