El episodio comenzó al mediodía con una pelea entre detenidos y derivó en la toma de tres efectivos. Tras horas de tensión, negociaciones y un importante operativo, la Policía de la Ciudad recuperó el control de la celda pasadas las 17.20. No se informaron heridos ni riesgo de fuga.
Un operativo de la Policía de la Ciudad permitió recuperar el control de la Alcaidía 1, ubicada en Lavalle al 400, luego de un motín que mantuvo en vilo a la dependencia durante varias horas y concluyó con la liberación de un agente que permanecía como rehén. El desenlace se produjo pasadas las 17.20 de este jueves.
Una vez terminado el conflicto, el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, explicó que todo se había iniciado a raíz de una pelea entre internos. De acuerdo con su relato, a las 12.36 fueron tomados como rehenes tres policías.
Fuentes de la fuerza señalaron que durante el episodio no existió riesgo de fuga y que no se registraron personas heridas. Sin embargo, en videos filmados por los propios detenidos y difundidos durante la tarde se veía al agente retenido dentro de una celda y a otro preso tendido en el piso, aparentemente lesionado. “Miren al ‘cobani’, lo tenemos allá”, se escucha decir a uno de los internos, antes de que la cámara mostrara al policía sentado en una cama y rodeado por quienes lo mantenían cautivo.
En las imágenes también aparecía otro detenido con las manos esposadas. No trascendieron los motivos por los que los demás internos lo habían reducido. “Hagan bajar al fiscal”, reclamaban en la grabación.
Ante la gravedad de la situación, se desplegaron efectivos de la División de Operaciones Especiales de la Policía de la Ciudad (DOEM), además de psicólogos y un negociador. Más tarde se sumaron integrantes del Departamento de Operaciones Urbanas de Contención (DOUC).
Alrededor de las 16, las autoridades hicieron ingresar a un periodista de A24 a la comisaría. Según trascendió, el motivo fue reclamar que los canales de televisión retiraran los drones que sobrevolaban el edificio. Poco antes se había conocido otro video desde el interior de la celda, en el que se observaba a los presos destrozando puertas y rejas.
Mientras avanzaban las negociaciones, ambulancias del SAME y dotaciones de Bomberos llegaron a la zona, donde el movimiento policial era constante. El despliegue también atrajo la atención de transeúntes y curiosos en el microcentro porteño.
Pasadas las 16.30, la pareja de uno de los detenidos habló con los canales de televisión. Contó que su marido temía que su participación en el motín pudiera perjudicarlo en la causa por la que había quedado preso una semana antes. Según relató, cerca de las 14 le había enviado un mensaje: “Creo que hoy va a haber motín, avisales a mi mamá y a mi abogado”.
A las 17, uno de los internos dialogó por teléfono con LN+ y describió las condiciones que, según él, motivaron la protesta. “No tenemos comida, no tenemos nada. Estamos esperando a alguna persona con una propuesta para ver si nos pueden llevar a otra alcaidía con mejores condiciones para los compañeros. Estamos sin derechos. No tenemos duchas, no tenemos baños, la comida viene mala”, sostuvo. También afirmó que eran 31 detenidos, aseguró que el policía estaba bien y dijo que le daban agua y le permitían fumar un cigarrillo. Además, se quejó de que no habían podido comunicarse con sus familias por el Día de la Madre y señaló que estaba preso por robo agravado.
Otro interno, que se identificó como “fajinero” y dijo estar a cargo de los demás detenidos, aseguró que el reclamo apuntaba a mejorar las condiciones de alojamiento. “Estamos pidiendo por nuestros derechos: una ducha digna, nos bañamos con botellas. Es una causa justa, nadie quiere beneficios”, afirmó. También sostuvo que la toma estaba cerca de terminar y que ya había liberado a dos policías. “Que vengan con el gancho del juez, abro las puertas y libero al policía”, agregó.
El detenido que dijo llamarse Santiago Lucas Melo dejó en claro que los internos no querían ser trasladados al penal de Marcos Paz. Finalmente, pasadas las 17.20, las fuerzas de seguridad ingresaron a la celda, retomaron el control y liberaron al efectivo que seguía retenido.
El episodio ocurrió en el contexto del traslado de detenidos desde la cárcel de Villa Devoto al nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz. El plan del Gobierno porteño contempla que, más adelante, también sean alojados allí quienes actualmente permanecen detenidos en comisarías de la Ciudad de Buenos Aires.


























