Lucas Gauto, cordobés, y Naima Gerasopoulou, nacida en Grecia, se consagraron campeones de Tango de Pista tras una década de intentos. Aldo Romero y Marcela Pilatti ganaron en la categoría Senior. Este miércoles se conocerá al campeón de Tango Escenario, en el cierre de la 24ª edición del Festival y Mundial de Tango de Buenos Aires.
Diez años después de comenzar a competir juntos en el Mundial de Tango, Lucas Gauto y Naima Gerasopoulou finalmente alcanzaron el título que tanto buscaron. El cordobés y la bailarina griega se consagraron campeones de Tango de Pista, una de las categorías más tradicionales del certamen, luego de una actuación que combinó precisión técnica, elegancia y una fuerte carga emotiva.
El Teatro Gran Rex, colmado para la ocasión, celebró con aplausos y ovaciones el triunfo de la pareja. “Es un sueño para nosotros. Ya hace diez años que nos venimos presentando al Mundial y se nos dio. Estamos muy emocionados”, expresó Gauto después de recibir el premio.
El bailarín también dejó un mensaje para quienes recorren el mismo camino: “Queremos decirle al resto de los bailarines que todo llega, con trabajo, esfuerzo y amor al tango”.
Gerasopoulou, por su parte, destacó la perseverancia que los llevó hasta el título. “Es todo lo que soñábamos durante los diez años que bailamos juntos. Es la sexta vez que estamos compitiendo y hoy fue el día que se nos dio. Todavía no lo podemos creer, estoy muy emocionada”, contó.
Y agregó, en referencia a quienes aspiran a llegar a lo más alto: “Nunca dejen de soñar. Nosotros trabajamos mucho, estuvimos seis años tratando de llegar, así que les diría que no paren de creer en ellos mismos, porque el puntaje no lo es todo”.
La historia de la pareja comenzó hace más de una década. Gauto, nacido en Córdoba capital, se acercó al tango desde los ocho años, cuando su abuela, una milonguera de tradición, comenzó a enseñarle a bailar en su casa.
Naima llegó a la Argentina poco más de diez años atrás. Mientras estudiaba en Grecia había participado de algunas clases gratuitas de tango organizadas en una universidad. Después de ganar un concurso de baile obtuvo una beca para viajar a Buenos Aires y participar del Mundial, mientras que Gauto había llegado a la competencia luego de ganar el certamen de Córdoba. Fue allí donde se conocieron y comenzaron a bailar juntos. Con el tiempo, la relación dejó de ser personal y quedó exclusivamente vinculada al ámbito profesional.
Ahora, aquella sociedad artística los convirtió en dos de los nombres más reconocidos del tango a nivel internacional.
El tango tradicional, protagonista
El Tango de Pista, también denominado Tango Salón, busca trasladar al escenario los códigos propios de las milongas porteñas. A diferencia de otras modalidades, mantiene el carácter social del baile, con varias parejas compartiendo la pista al mismo tiempo, además de priorizar la variedad de pasos y la espontaneidad durante cada tanda musical.
La 24ª edición del Festival y Mundial de Tango volvió a reunir a bailarines de todo el planeta. Cerca de 800 parejas provenientes de 47 países participaron del certamen, aunque solamente 60 alcanzaron la gran final: 40 en Tango de Pista y 20 en Tango Escenario.
El segundo puesto de la categoría quedó en manos de Rodrigo Nicolás Palacios e Indira Hiayes, mientras que London y Sol completaron el podio.
En la final también hubo representantes de Argentina, Rusia, Turquía, Japón, Reino Unido, Indonesia, Corea del Sur y Kazajistán.
Romero y Pilatti, campeones Senior
La jornada también tuvo como protagonistas a Aldo Adrián Romero y Marcela Pilatti, quienes se quedaron con el título de la categoría Senior, destinada a bailarines mayores de 55 años.
“Lógicamente estamos muy contentos. Es un honor estar en la pista del Mundial de Tango, como todos los años”, manifestó Romero.
Pilatti compartió la alegría y destacó el esfuerzo detrás del logro: “Estamos felices de haber logrado algo por lo que se trabaja tanto. Quiero agradecer a todos los que nos hacen el aguante”.
La noche en el Gran Rex tuvo además distintos momentos artísticos. La conducción estuvo a cargo de Fernando Bravo y Carlos Lin, mientras que la cantante Milagros Amud, acompañada por su trío, interpretó clásicos como “Trenzas”, “Baldosa floja” y “Se dice de mí”.
Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje a María Nieves. Bajo la dirección de Silvia Toscano, cinco parejas recrearon la icónica coreografía que la legendaria bailarina había presentado en las finales del Mundial de Baile de 2010 y 2012, en el Luna Park.


























