Figura emblemática del revisionismo histórico, el pensador porteño falleció a los 90 años en Buenos Aires. Deja un legado incalculable de más de 70 obras dedicadas a dar voz a las causas populares y a los próceres olvidados.
El pensamiento nacional argentino y la historiografía popular están de luto. A los 90 años de edad, murió en la Ciudad de Buenos Aires el historiador, ensayista y docente Norberto Galasso, una de las plumas más prolíficas y combativas del revisionismo histórico en la Argentina. Su fallecimiento marca el cierre de un ciclo intelectual sostenido durante seis décadas, en las cuales se dedicó a discutir el canon académico tradicional para reconstruir una memoria enfocada en las luchas populares, la soberanía latinoamericana y los líderes relegados por la historia oficial.
Nacido el 28 de julio de 1936 en Buenos Aires, Galasso se graduó como contador público en la Universidad de Buenos Aires en 1961, pero su verdadera vocación pronto se encauzó hacia la investigación histórica y el ensayo político. En los años sesenta se sumó a la corriente de la Izquierda Nacional impulsada por Jorge Abelardo Ramos, espacio conceptual desde el cual forjó su lectura crítica de los procesos políticos del país. Su labor unió el rigor analítico del socialismo con una profunda adscripción al movimiento nacional.
A lo largo de su prolífica vida intelectual acumuló una bibliografía monumental que supera los 70 libros. Entre sus obras cumbre destacan sus biografías de figuras fundamentales de la historia y la cultura nacional como José de San Martín (Seamos libres), Juan Domingo Perón, Eva Perón, Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, John William Cooke y Atahualpa Yupanqui. Asimismo, coordinó los cuatro volúmenes de la emblemática colección Los malditos, donde rescató del olvido a hombres y mujeres ignorados por la historia patricio-liberal.
Su obra no estuvo exenta de persecuciones: durante la última dictadura militar (1976-1983), varios de sus textos fueron censurados y prohibidos, entre ellos Vida de Manuel Ugarte y ¿Qué es el socialismo nacional?. Sin embargo, Galasso nunca detuvo su producción ni su labor militante.
Más allá de los libros, ejerció como rector del Instituto Superior de Periodismo José Hernández, ocupó la sindicatura de la editorial Eudeba en 1973 junto a Arturo Jauretche y llevó la divulgación histórica a auditorios masivos mediante sus concurridos ciclos de conferencias en el centro cultural ND Ateneo. En sus últimos años continuó firme en su canal de divulgación con el programa de radio Galasso de Media Cancha e impulsó la publicación en línea Señales Populares.
En 2024, el Cine Gaumont proyectó el documental Galasso. Pensar en nacional, dirigido por Federico Sosa, un homenaje cinematográfico a su trayectoria narrado con el testimonio y la voz del propio historiador. Más tarde, su labor fue reconocida con el nombramiento de “Embajador de la Cultura Popular Argentina”, distinción honorífica que ejerció hasta la derogación del cargo por decreto del gobierno nacional a fines de 2025.
La partida de Norberto Galasso generó amplias repercusiones y muestras de pesar en el arco político, cultural e intelectual. Referentes de diversos ámbitos destacaron su convicción ética y su aporte indispensable para mirar la historia argentina «desde abajo». Con su fallecimiento, la Argentina pierde a uno de sus mayores constructores de identidad colectiva y memoria popular.
Redacción AFEN


























