La Legislatura porteña aprobó el cambio de nombre de un tramo de la calle California, en Barracas, que pasará a llamarse José Luis Cabezas, en homenaje al fotógrafo asesinado en 1997 mientras trabajaba para la revista Noticias en Pinamar.
La modificación comprende las alturas entre el 2100 y el 3400 de California, donde actualmente funciona la editorial Perfil. El proyecto fue aprobado con 47 votos a favor, ninguno en contra y 14 abstenciones. El bloque de La Libertad Avanza no acompañó la iniciativa, aunque durante el debate reivindicó la figura del reportero gráfico.
La propuesta había sido presentada por Rodrigo Lloret, director de Perfil, y el legislador del PRO Matías López. Además del cambio de denominación, la ley establece la colocación de una placa en la esquina de José Luis Cabezas y Santa Elena, junto a la redacción de la editorial.
El cambio de nombre de calles en la Ciudad de Buenos Aires requiere un mecanismo de doble lectura. Primero, el proyecto debe ser aprobado en el recinto, luego pasa por una audiencia pública y finalmente vuelve a la Legislatura para su tratamiento definitivo.
La iniciativa se fundamentó en la importancia que tuvo ese lugar en la historia de la revista Noticias. En ese tramo de California funcionó la antigua planta de impresión de la publicación, donde se imprimió la edición que llevó en su tapa la histórica fotografía del empresario Alfredo Yabrán caminando por una playa de Pinamar, tomada por Cabezas.
Desde 2015, toda la operación de Perfil funciona en ese edificio, que ahora quedará ligado también al nombre de uno de los reporteros gráficos más recordados del periodismo argentino.
José Luis Cabezas fue asesinado el 25 de enero de 1997, poco después de haber logrado fotografiar por primera vez el rostro del poderoso empresario Alfredo Yabrán. Aquella imagen marcó un antes y un después en la historia de la libertad de expresión en Argentina y, en su homenaje, cada 25 de enero se conmemora el Día Nacional del Reportero Gráfico.
Un año antes de su asesinato, en 1996, Cabezas había conseguido fotografiar a Yabrán mientras caminaba por una playa de Pinamar. Se trataba de la primera imagen conocida del empresario, cuya identidad había estado rodeada durante años por un fuerte hermetismo. La fotografía fue publicada por la revista Noticias el 3 de marzo, acompañada por investigaciones sobre los negocios de Yabrán.
Según Gabriel Michi, periodista, amigo y compañero de Cabezas, quien además fue una de las personas que identificó su cuerpo, aquella fotografía de Yabrán “le puso rostro al personaje más poderoso de aquellos años 90”, un empresario que incluso se jactaba de que “ni los servicios de inteligencia tenían su foto”.
La publicación de la imagen fue considerada por Yabrán como una afrenta. La investigación judicial determinó que el empresario, a través de su jefe de Seguridad, el exmilitar Gregorio Ríos, ordenó el secuestro de Cabezas a la banda criminal Los Horneros, que actuó en complicidad con efectivos policiales, según recordó la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
El 25 de enero de 1997, el fotógrafo fue interceptado y asesinado. Le dispararon dos veces en la nuca y luego prendieron fuego a su cuerpo dentro del Ford Fiesta que la revista Noticias había alquilado para que Cabezas pudiera cubrir la temporada de verano en Pinamar.
El asesinato se transformó en uno de los símbolos más dolorosos de la historia del periodismo argentino. La conmoción que provocó dio lugar a numerosas movilizaciones en todo el país, donde la imagen del fotógrafo aparecía acompañada por una frase que se convirtió en consigna: “No se olviden de Cabezas”.
Aunque Yabrán fue señalado como el presunto autor intelectual del crimen, nunca llegó a ser juzgado. En 1998, después de que la Justicia ordenara su arresto, el empresario se suicidó.
Por el asesinato fueron condenados a prisión perpetua varios policías, integrantes de Los Horneros y el jefe de la custodia de Yabrán. Sin embargo, con el paso de los años, las penas fueron reducidas.
El crimen de Cabezas no solo terminó con la vida de un reportero gráfico que había conseguido una fotografía histórica. También se convirtió en un símbolo de la defensa de la libertad de prensa en Argentina. A casi tres décadas de su asesinato, su nombre vuelve a quedar ligado a un lugar emblemático para el periodismo: el edificio donde se imprimió aquella edición de Noticias que llevó en su tapa la imagen que cambió para siempre la historia de Alfredo Yabrán.


























