Continuamos con la serie especial de publicaciones del Ministerio de Defensa de la Nación, que reconstruye los hitos y hechos ocurridos durante el conflicto del Atlántico Sur, a 44 años de la Gesta de Malvinas, y mostrando material gráfico original de la época.
Tras la zarpada de la flota, comienzan a bordo de los buques los preparativos para la recuperación de las islas. La operación ya cuenta con dos objetivos principales identificados: el cuartel del componente de Royal Marines en Moody Brook, al oeste de Puerto Argentino, y la casa del gobernador.
Se esperaba que ambas plazas estuvieran defendidas por los británicos que, en esos días, habían arribado para el recambio de la guarnición. El arribo se produjo bajko la premisa de no causar bajas, y así poder avanzar en una negociación final por la soberanía, en el marco de una acción no cruenta.
La tarea no era sencilla, ya que se esperaba algún tipo de resistencia por parte de los británicos, por lo que se apuntaba a un golpe de mano que no les diera la oportunidad de ejercer una defensa ordenada, a la vez de demostrarles la inutilidad de resistir.
Por la tarde del 1º de abril, un pequeño avión Islander del servicio aéreo de las islas, divisó a la flota argentina. El factor sorpresa se había perdido, por lo que los británicos decidieron concentrar a los Royal Marines disponibles en la casa del gobernador. A la vez, ubicaron pequeñas fracciones en una de las playas al norte del aeropuerto, y otra en la entrada a Puerto Argentino. La población presente en las islas recibió el aviso del inminente desembarco, y se le solicitó evitar las calles.
Pasada la tarde, el destructor ARA “Santísima Trinidad” se separó del grupo de tareas que conformaba para aproximarse a la costa, al sur de Puerto Argentino, desde donde desplegaron botes y un kayak para integrar una patrulla conformada por Buzos Tácticos y Comandos Anfibios de la Armada. Desembarcarían esa misma noche.
El lugar fijado se encontraba en inmediaciones de Puerto Enriqueta, pero finalmente se optó por desembarcar más al sur, en Playa Verde, evitando así una posición de Royal Marines que se encontraban en Mullet Creek.
Aproximadamente a las 22:45 de ese 1ero de abril, uno de los kayak’s llegó a la costa. El por entonces Cabo Principal IM Carlos Eduardo Cequeira, se convirtió en el primer miembro de la fuerza de recuperación en poner el cuerpo en las islas, seguido por el entonces Teniente de Corbeta IM Bernardo Schweizer.
Tras verificar que no había fuerzas enemigas en la playa, se aproximaron otros dos botes, totalizando 20 los comandos que aseguraron la playa, permitiendo así el arribo de los restantes 19 botes, a escasos minutos de finalizar el 1ero de abril.
Con la conformación de los grupos previstos para la recuperación -eran siete equipos, cada uno con objetivos particulares- se distribuyeron por los predios próximos al cuartel. Al llegar lanzaron gases y se hicieron disparos de advertencia. Los ingleses habían abandonado la unidad.
Mientras tanto, un grupo de 16 hombres al mando del capitán Pedro Edgardo Giacchino, se separaron en dirección a la casa del Gobernador. Asomaban las primeras luces del 2 de abril.
Fuente: Argentina.gob.ar


























